Venezuela: Introducción
Antecedentes
En 1830, Venezuela era una de las tres naciones que surgieron tras la desintegración de Gran Colombia, junto a Ecuador y Nueva Granada (ahora conocida como Colombia). A lo largo de gran parte del siglo XX, el país estuvo dominado por líderes militares que promovieron el sector petrolero mientras implementaban ciertas reformas sociales. La gobernanza democrática prevaleció hasta 1999, cuando Hugo CHÁVEZ, presidente de 1999 a 2013, impuso un régimen autoritario sobre otras ramas del gobierno. Este patrón persistió hasta 2018, cuando Nicolás MADURO asumió la presidencia por un segundo mandato a través de una elección en gran medida boicoteada por partidos de oposición y ampliamente considerada como fraudulenta. Las elecciones legislativas de 2020 fueron igualmente vistas como ilegítimas, y muchos observadores internacionales y facciones de oposición declararon que la Asamblea Nacional resultante carecía de legitimidad. En 2021, varios partidos de oposición terminaron un boicot de tres años a las elecciones para participar en concursos de alcaldías y gobernaciones, aunque bajo condiciones problemáticas. En consecuencia, la oposición aumentó significativamente su representación a nivel municipal y aseguró cuatro de las 23 gobernaciones. Estas elecciones regionales en 2021 marcaron la primera instancia desde 2006 en la que la UE fue autorizada a enviar una misión de observación electoral a Venezuela.
MADURO ha instituido estrictas limitaciones a la libertad de expresión y de prensa. Desde la presidencia de CHÁVEZ, el partido gobernante ha aumentado la participación del estado en la economía a través de la expropiación de grandes empresas, rigurosas regulaciones de cambio de divisas, controles de precios y una excesiva dependencia de los ingresos petroleros. Años de mala gestión económica dejaron a Venezuela mal equipada para hacer frente a la caída global de los precios del petróleo en 2014, desencadenando una recesión económica que llevó a una disminución del gasto social del gobierno, escasez de bienes esenciales y una inflación descontrolada. El deterioro de los niveles de vida ha llevado a casi 8 millones de venezolanos a abandonar el país, trasladándose predominantemente a naciones vecinas. Estados Unidos implementó sanciones financieras contra MADURO y sus asociados en 2017, seguidas de sanciones adicionales dirigidas a varios sectores de la economía venezolana en 2018. Se produjo un alivio limitado de las sanciones cuando la administración MADURO comenzó a hacer concesiones respecto a los procesos democráticos y elecciones.
La mala gestión del gobierno y la falta de inversión en infraestructura han debilitado aún más el sector energético de la nación. En respuesta a la crisis económica en curso, Caracas ha aliviado ciertas restricciones para mitigar el impacto de la crisis, como permitir una mayor flexibilidad de importación para el sector privado y la utilización informal de dólares estadounidenses y otras monedas extranjeras. Los problemas persistentes incluyen violaciones de derechos humanos, crimen violento generalizado, interferencia política en procesos judiciales y electorales, y corrupción.