Andorra — Introducción
Antecedentes
El Principado de Andorra, una nación sin salida al mar y uno de los estados más pequeños de Europa, se encuentra en lo alto de los Pirineos, limitado por Francia y España. Se erige como el último remanente independiente de los territorios de la Marca Hispánica establecidos por el monarca franco Carlomagno en 795, tras su exitosa campaña contra la invasión mora de España. Estos estados de la Marca funcionaron como zonas de amortiguamiento para evitar que los moros musulmanes penetraran en la Francia cristiana. Durante 715 años, desde 1278 hasta 1993, el pueblo de Andorra fue gobernado bajo un co-principado distintivo, liderado por las autoridades francesas y españolas (con el jefe de estado francés y el Obispo de Urgell compartiendo el poder desde 1607 en adelante). En 1993, este arreglo feudal fue reformado con la adopción de una constitución contemporánea; los co-príncipes continuaron sirviendo como jefes de estado nominales, mientras que la gobernanza se trasladó a una democracia parlamentaria.
El atractivo de Andorra radica en sus deportes de invierno, su agradable clima veraniego y sus compras libres de impuestos, atrayendo a alrededor de 8 millones de visitantes anualmente. La nación se ha convertido en un próspero centro comercial internacional debido a su estable industria bancaria y condiciones fiscales favorables. En un esfuerzo por modernizar su economía, Andorra ha dado la bienvenida a la inversión extranjera e implementado reformas, incluidas políticas fiscales destinadas a mejorar la infraestructura general. Aunque Andorra no es miembro de la Unión Europea, mantiene una relación única con el bloque, caracterizada por varios acuerdos de aduanas y cooperación; además, Andorra utiliza el euro como su moneda oficial.